Al Parque de la Huerta debe su nombre la antigua localización de los cultivos de la ciudad. Como era habitual, se aprovechaba esta tierra más productiva gracias al paso del río para abastecer a la población. Hoy en día, constituye un espacio emblemático del municipio, con largos caminos para pasear y espacios de ocio, como un parque infantil, zonas de merendero con mesas y un asador, o una cafetería con vistas al río.
Su entrada oeste lo marca el Puente Conchuela, puente histórico que pone fin al Sendero “de Puente a Puente” de la ciudad. También es lugar de paso de la Senda del Duero, a la que se accede por los caminos de la ribera desde el Parque de la Isla.