El Monasterio de San Pedro Regalado, situado en la localidad pedánea de La Aguilera, es uno de los lugares de mayor valor espiritual, histórico y artístico del entorno de Aranda de Duero. Su origen se remonta al siglo XV, cuando fray Pedro Regalado y fray Pedro de Villacreces establecieron en este lugar una comunidad franciscana basada en la oración, la sencillez y la vida contemplativa. La iglesia fue edificada en 1438 y reconstruida posteriormente en 1706, conservando destacados elementos barrocos como la capilla octogonal y el camarín construido en 1692.
En el camarín se encuentra el sepulcro de San Pedro Regalado, patrón de Valladolid y de los toreros, cuya figura estuvo rodeada de una profunda devoción popular y numerosos relatos milagrosos. La reina Isabel la Católica visitó en varias ocasiones el santuario y promovió la realización del sepulcro. Otro de los espacios más destacados es la Capilla de la Gloria, levantada en 1593 por orden de Juan López de Zúñiga, duque de Peñaranda y virrey de Nápoles, donde se custodia un importante relicario traído desde Roma.
Actualmente, el monasterio es sede de la comunidad religiosa Iesu Communio, instituto de vida contemplativa fundado en 2010 y dedicado especialmente a la oración, la adoración y la evangelización. Su presencia mantiene vivo el carácter espiritual y acogedor de este histórico enclave ribereño.