En el parque de la Virgen de las Viñas, se encuentra ubicado este arco perteneciente a una de las capillas del convento de los dominicos, que se instala en la villa en el siglo XVI. El convento es ocupado por las tropas francesas durante la guerra de la Independencia y, posteriormente, desamortizado, lo que provocó su abandono y progresiva ruina.
En 1973, el arco fue trasladado al parque junto con los escudos que se encontraban en el ábside de la iglesia, pertenecientes a su fundador, el obispo de Osma D. Pedro Álvarez de Acosta. Completa el conjunto un escudo nobiliario procedente de la casa situada en la calle Santa Ana, esquina con calle Costanilla.
El arco, de tipología renacentista, presenta una composición sobria y equilibrada, característica de este estilo arquitectónico. Está realizado en piedra caliza y muestra una cuidada labra en sus elementos estructurales, con una clara voluntad de armonía y proporción. En las pilastras se conservan aún las huellas que evidencian la existencia de una reja que cerraba el acceso a la capilla.