El itinerario discurre desde el puente medieval de las Tenerías, hasta el puente Conchuela. A lo largo del recorrido podemos contemplar la desembocadura de los ríos Bañuelos y Arandilla, dos cursos fluviales que, junto al Duero, actuaron como defensas naturales y condicionaron el origen y desarrollo de la ciudad entre los siglos IX y X. El itinerario atraviesa también el emblemático Puente Mayor, uno de los principales símbolos históricos de la villa, estrechamente ligado a la evolución urbana de Aranda de Duero.
El paseo incorpora además un conjunto de intervenciones artísticas formadas por esculturas contemporáneas integradas en el entorno urbano y fluvial. Estas obras establecen un diálogo entre arte y paisaje, evocando distintos episodios, figuras y referencias culturales vinculadas a la memoria histórica y literaria del territorio, ofreciendo así una lectura creativa y simbólica del espacio.
El itinerario también permite observar, varios cubos de muralla del antiguo recinto defensivo vinculado al Palacio del Obispo de Osma, que estaba situado en los Jardines de Don Diego.
De este modo, el sendero combina patrimonio, naturaleza y arte contemporáneo, convirtiéndose en una experiencia que permite recorrer la ciudad desde una perspectiva histórica y cultural a través de sus puentes, sus ríos y sus espacios más representativos.