La Semana Santa de Aranda de Duero constituye una de las manifestaciones religiosas y culturales más importantes de la ciudad. Sus orígenes se remontan al siglo XVI, cuando la fundación del convento de San Francisco impulsó la organización de procesiones y representaciones de la Pasión de Cristo. De este periodo procede una de las ceremonias más singulares que aún se conservan: el Descendimiento, documentado desde el primer cuarto del siglo XVII y celebrado cada Viernes Santo en la iglesia de Santa María. La Semana Santa de Aranda de Duero está declarada Fiesta de Interés Turístico Regional desde el año 2005.
En la actualidad, la Semana Santa arandina reúne a nueve cofradías y hermandades que custodian un valioso patrimonio artístico. Muchas de las imágenes que procesionan datan de los siglos XVI y XVII, destacando el Santísimo Cristo del Milagro, el Santo Cristo de la Salud, la Virgen de la Misericordia o la imagen articulada del Cristo Yacente. La ciudad también cuenta con una singular representación tealtral de la Pasión, que enriquece los actos de estos días.Desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Pascua, más de 3.000 cofrades participan en numerosos actos y procesiones. Entre ellos sobresale la Bajada del Ángel, celebrada en la plaza de Santa María el Domingo de Resurrección. En esta ceremonia, un niño o niña vestido de ángel desciende para retirar el velo negro que cubre a la Virgen y pueda encontrarse con Jesús Resucitado, una hermosa imagen relacionada con el imaginero Gregorio Fernández. Este acto, de gran espectacularidad y profundo simbolismo, constituye la imagen más emblemática de la Semana Santa de Aranda y congrega cada año a miles de personas. Junto a ella destacan también las procesiones del Encuentro, del Silencio, o la Procesión General del Viernes Santo.