La Bodega Montoya, es la sede de la Peña Taurina fundada en el año 1948, y se sitúa a extramuros de la villa medieval, en la calle Ricaposada. En esta zona, las características del terreno, más estable, posibilitó la excavación de galerías subterráneas eliminando en muchos casos la necesidad de refuerzos mediante arcos de piedra u otros elementos estructurales. Esta ventaja constructiva permitió reducir la complejidad y el coste de las obras.
Esta circunstancia queda reflejada en una de las naves de la bodega, concebida originalmente sin arcos de sustentación gracias a las favorables condiciones del terreno. Sin embargo, en época reciente se añadieron arcos de ladrillo como medida de refuerzo estructural, con el objetivo de incrementar la estabilidad de la nave y favorecer su conservación.
En contraste, su otra nave conserva uno de sus elementos más representativos: un elegante arco cruzado de piedra de sillería, que genera un espacio de gran amplitud y notable valor arquitectónico. Esta solución constructiva no solo aporta solidez, sino también una sensación de apertura poco habitual en este tipo de galerías subterráneas, evidenciando el saber técnico de sus constructores.